
Komodo
En el verano de 2006 tuve mi primer contacto con el buceo en Indonesia. El bautismo en este paraíso de la biodiversidad fue un crucero que partía del puerto de Benoa en la isla de Bali y llegaba hasta las aguas del Parque Nacional de Komodo y Rinca, donde se hicieron la mayoría de las inmersiones, buceando de camino en las islas de Lombok, Sumbawa, Moyo, Sangeang o Banta. Como colofón, en el recorrido de vuelta a Bali se hacía una última parada en Nusa Penida.
Aunque solo fueron 30 inmersiones, si me pude llevar una idea de los fondos de la zona y comprender por qué las aguas de Indonesia están consideradas como las de mayor biodiversidad del planeta.
Y aunque el resto de las islas, salvo Nusa Penida, no tuvieron un buceo tan destacable, la experiencia de bucear en las aguas de Komodo y Rinca fue inolvidable.
Gili Lawa Laut, un islote al noreste de la isla de Komodo y la impresionante "Crystal Rock" nos dieron la entrada al Parque Nacional con fondos completamente tapizado de todo tipo de corales duros y abundantes alcionarios.
Las denominadas familiarmente por la tripulación "Table for 22" y "Table for 18", fueron impresionantes, aunque la fuerte corriente y la fantástica visibilidad invitaba, a la fuerza, a disfrutar de la inmersión y no pararse a hacer fotos aunque nos cruzáramos en el camino con tortugas, enormes carágnidos, napoleones, tiburones de arrecife punta de aleta blanca y enormes mantas…
Con el mismo nivel de corriente en Tatawa Besar es muy recomendable la que familiarmente denominaban "A lili slice of heaven" por la belleza de los corales, la abundancia de vida en el arrecife y la excelente visibilidad.
Un clásico del Parque Nacional de Komodo es el famoso punto de inmersión "Canibal Rock", un pequeño islote situado en Horseshoe Bay, entre las islas de Rinca y Nusa Kode. La profundidad supera los 40 metros y sus paredes están repletas de vida, prácticamente tapizadas de corales blandos, duros y esponjas donde se puede disfrutar de curiosas holoturias, variadas especies de nudibranquios, caballitos pigmeos verrugosos, holoturias imposibles o diferentes especies de crinoideos en inusuales agrupaciones.
Y como final, quiero destacar otras tres inolvidables que completan Horseshoe Bay: "Granma Bang's Bommies", "Crinoideos Wall" y "Yellow Wall".
Komodo es sinónimo de adrenalina pura y naturaleza en su estado más indómito donde se puede disfrutar de una increíble biodiversidad en diferentes tipos de inmersión que nunca defraudan.
Y por supuesto es imprescindible la visita al territorio del lagarto más grande del mundo, el Dragón de Komodo, donde se les pueden observar en libertad en su hábitat natural.

Imagen: Teresa Migoya
