
Jordania
Aqaba es la única salida de Jordania al Mar Rojo. Una ciudad tranquila, amable y sin las pretensiones turísticas de los grandes núcleos egipcios. Aquí el ritmo es otro: más pausado, más sencillo y sin ese despliegue de barcos, centros de buceo y actividad constante que encontramos en Sharm o Hurghada.
Conviene decirlo sin rodeos: el buceo en Aqaba es claramente inferior al de Egipto. Más simple, menos variado, menos espectacular. Pero eso no lo convierte en un mal destino; simplemente es otra cosa.
Aqaba funciona muy bien si lo entiendes como lo que es: un lugar donde hacer unas inmersiones fáciles y tranquilas mientras el "viaje de verdad" sucede en tierra -Petra, Wadi Rum, Amman, el Mar Muerto- y merece mucho la pena. El mar suma, pero no lidera.
WADI RUM
Históricamente adquirió notoria importancia cuando en él, camino de Aqaba para batallar contra los Turcos, acamparon las tropas árabes dirigidas por Faysal de Arabia y comandadas por el legendario Lawrence.
El cine nos acercó este impresionante paraje a través de la famosa película Lawrence de Arabia. Muchos de los exteriores de esta fueron rodados en los escenarios originales dentro del mismo desierto de Wadi Rum.
No es un desierto corriente de arenas rojas. En lugar de dunas, como cabía esperar, nos encontramos con un paisaje "vertical" en el que predominan los jebel, impresionantes montañas de arenisca con zócalos basálticos. El punto más alto supera los 1.800 metros.
Dos ciudades facilitan la entrada al desierto: Rum y Diseh. Rum es un pequeño pueblo beduino situado cerca de Aqaba, donde hay infinidad personas de beduinos ofreciéndote todo tipo de paseos, excursiones y estancias en el desierto.
PETRA
Sin duda alguna la extensión de tierra, en este caso de "piedra", más famosa que pueden hacer los submarinistas que van a bucear a Jordania es la ciudad Nabatea de Petra, situada a 262 km. al sur de Amman y a unas tres horas en autocar de Aqaba.
Fue construida en el S.III a.c. por el pueblo de los nabateos y destruida, según cuenta la Biblia, por la ira de Dios, ya que en la ciudad acabaron por morar los hijos de Esau enfrentados a sus hermanos los judíos.
Petra sirvió como refugio temporal a los árabes nabateos nómadas que procedían del norte de Arabia y que la edificaron como una ciudad fortificada partiendo de unas pocas cuevas en la roca.
La ciudad quedó escondida a los ojos de los mortales hasta épocas recientes en las que se ha ido descubriendo las ruinas de tan impresionante lugar; en concreto el Templo fue explorado por vez primera por R. E. Brünnow y A. von Domaszewski en el año 1890.
En la actualidad, la ciudad de Petra se encuentra protegida en el interior de un parque cuya extensión supera los 900 kilómetros cuadrados.
Sigue siendo paso obligado de las caravanas nómadas, si bien el turismo ha convertido la ciudad de Wadi Musa, muy próxima a Petra, en una cosmopolita población con hoteles, restaurantes... cuyo mayor y mejor atributo es haberse convertido en lugar de partida de las expediciones a la ciudad nabatea.
Como en otras muchas ocasiones, fue el cine el que acercó esté maravilloso paraje al público en general a través de la famosa película de Steven Spielberg, Indiana Jones y la última cruzada utilizando el pasadizo (siq) que lleva a la ciudad y la fachada de El Khazneh como "su" templo del Grial.
Como en todo sitio turístico que se precie, en los alrededores de la entrada encuentras a multitud de lugareños que tienen sus negocios de alquiler de caballos y ofertan la visita guiada y el medio de locomoción.
Te lleva un día entero la visita Petra, porque si duermes en Wadi Musa te recomiendo visitar el Khazneh por la noche…
Petra es una visita, que coo dicen de Paris, bien vale una misa…
Además de estos dos clásicos que pueden servir como complemento de un viaje de buceo tranquilo a Aqaba, en función del tiempo y presupuesto, se pueden hacer muchas cosas en Jordania, pero lo mínimo, si vuelas desde Amán, es dejarte un par de días para visitar la ciudad.
BUCEO EN AQABA
El buceo en Aqaba se hace principalmente desde barco, pero con una operativa muy sencilla. No hay grandes navegaciones ni madrugones eternos: los trayectos suelen ser cortos y cómodos, y en pocos minutos se llega a los distintos puntos de inmersión.
La visibilidad suele ser buena, el mar es amable y las temperaturas agradables. Pero el arrecife, comparado con Egipto, es más discreto: menos vida, menos densidad, menos color.
Es un buceo perfecto para quien quiere disfrutar sin estrés, sin corrientes fuertes, sin perfiles exigentes y sin complicaciones logísticas.
PUNTOS REPRESENTATIVOS
Aqaba no tiene paredes imponentes ni cañones profundos. Lo más conocido es:
· Jardines de coral : Zonas de coral duro y blando, poco profundos, tranquilos y con buena luz. Perfectos para inmersiones largas y relajadas.
· Arrecifes artificiales: tanques, aviones, barcos pequeños : Una de las curiosidades de Aqaba es la cantidad de pecios artificiales: tanques del ejército, aviones retirados o pequeñas embarcaciones hundidas deliberadamente para crear vida alrededor. No son grandes pecios, pero sí entretenidos y muy fotogénicos.
· Blue Hole de Aqaba: Nada que ver con el "hermano mayor" de Dahab. Aquí hablamos de una formación mucho más pequeña, accesible y segura, ideal para snorkel y buceadores principiantes.
La experiencia global de Aqaba tiene un encanto particular. La gente es amable, la ciudad es tranquila y el mar rara vez está revuelto. No hay agobios, ni masificaciones, ni prisas. Bucear es fácil. Y eso, para muchos, suma.
Aun así, si vienes de Sharm o Hurghada, o has buceado en zonas potentes del Mar Rojo, notarás enseguida la diferencia: Aqaba juega en otra liga, una más modesta y mucho más calmada.
Por eso Aqaba funciona tan bien como parte complementaria de un viaje a Jordania: un "extra bonito" entre desiertos, templos y montañas de piedra roja.
