Mi Mirada - Tiburón blanco, Carcharodon carcharias, solo el nombre impone respeto y fascinación. Dotado de una potencia excepcional y un instinto afinado, es uno de los depredadores más conocidos y el rey de las aguas templadas y costeras de casi todos los océanos del planeta.
Su forma de nadar segura y poderosa, su mirada firme y oscura, su imponente silueta y esa serenidad letal que transmite, nos recuerda por qué es uno de los seres más icónicos del océano.
El blanco tiene muy mala prensa entre el público general, por culpa del cine. Pero para todo amante de los tiburones es el top, el apex número uno de los océanos.
Años después viajé a la isla Guadalupe, en el Pacífico mexicano. Este destino es conocido por el gran número de ejemplares que se suelen reunir, y por ser objeto de estudios que buscan desentrañar algunos de los muchos misterios que rodean al rey del océano. A día de hoy se desconocen por ejemplo, sus rutas de migración o sus zonas de reproducción.
En mayo de 2026 —momento en el que escribo estas líneas— isla Guadalupe permanece cerrada al buceo,
imagino que con la intención de proteger la zona. Aunque, sinceramente, el
número de barcos que operaban allí era muy reducido, y las 22 horas de
navegación desde la costa convertían este destino en un lugar muy poco
accesible.
Aunque soy apasionado
de los tiburones, la que siento por el blanco es especial, y la experiencia de estar en un intenso contacto con ellos, exprimiendo al máximo las tres jornadas que se permanece fondeado en las proximidades de la de la isla, resulto, como era previsible, tremendamente intensa y excitante, pero tambien me atrevo a decir que por momentos la definiría como casi mística e incluso hipnótica.
Viendo durante tantas horas a esos impresionantes animales, de talla descomunal, que transmiten esfuerzo cero con su parsmoniosa forma de desplazarse, con su esa inquietante boca de hileras repletas de dientes infinitos te hacen entender perfectamente por qué Spielberg se inspiró en
la novela de Peter Benchley para crear al "asesino perfecto".
Aunque ya
he vivido dos encuentros inolvidables con él, me quedaría uno para cerrar el circulo, o en este caso triangulo, Australia. Estaba programado para agosto de 2026, pero por razones de fuerza mayor lo he tenido que posponer al proximo verano, porque los sueños, como máximo, los pospongo, pero nunca los abandono.
Y no es coleccionar lugares, se trata de honrar una promesa interna, cerrar una trilogía emocional que comenzó en Sudáfrica, pasó por México… y encontrará su penúltimo azul en el otro lado del mundo.
Revelación - En la cúspide de la
cadena trófica, no hay competencia. Solo equilibrio. El blanco no domina,
regula. Su existencia marca el pulso del océano.
Desde el Azul - Si eres el
mejor y el más fuerte, y ellos lo saben, no hace falta decir nada. Solo estar.