
Inolvidable
no todo se puede explicar
Esta cápsula es una de las más difíciles de llevar a cabo, porque mi cabeza guarda "inolvidables" grandes, pequeños, nocturnos… y resulta complicado sacarlos de su rincón personal para encajarlos en otras cápsulas.
Mis inolvidables comienzan con los tiburones, con las especies con las que he tenido la fortuna de compartir espacio y tiempo, ya que el primer contacto con cada cada una fue inolvidable.
Pero por supuesto que tengo muchos más. El encuentro con delfines es, sin duda, uno de esos inolvidables que todo amante del azul sueña con tener. Para mi son inolvidables dos encuentros con ellos, uno en el Mar Rojo y otro en Bahamas.
También las tortugas, que con su calma y elegancia nos transportan a una era antigua, como si al cruzarnos con ellas pudiéramos sentir —solo por un instante— que estamos nadando entre páginas vivas de la prehistoria.
La manta que aparece de repente y como si de un avión de combate se tratase realiza un vuelo rasante hacia tí.
Esa tiburona martillo con la que hablaste en un idioma que solo ella y tu comprendeis.
Pero lo curioso es que, aunque algunos de estos encuentros sean relativamente frecuentes en muchos mares, lograr capturar el momento exacto en que sucede
algo realmente mágico… no es tan fácil como parece.
