Fiji

Posponiendo Sueños

Hay sueños que se abandonan, otros simplemente se posponen… A poco que la vida o las circunstancias me han permitido elegir me decanto por estos últimos.

Uno de era bucear en Fiji, concretamente con los tiburones toro de Pacific Harbour, y aunque una repentina y dramática situación de salud en junio de 2016 hizo todo lo posible por que lo abandonara, pude lograr posponerlo hasta julio de 2018. 

Antes de seguir avisar que en este viaje cometí un "error" que he intentado no volver a cometer… 10 días para un viaje de este tipo es poco tiempo… Hay que ajustar presupuesto y día libres, pero es necesario ir 15 días ya que la distancia es mucha. No se trata solo de llegar a Fiji, desde que aterrizas en Nadi hasta que llegas al hotel todavía quedan casi tres horas de coche. Al final entre ida y vuelta empleas 3 días y disponer solo de una semana en el destino, es insuficiente.

No pude ver mucho de la isla más allá de lo que mis largos paseos me permitieron. Reconozco que al estar solo no me preocupé de alquilar un coche o cualquier medio de locomoción y disfruté de los alrededores del hotel que estaban muy bien.

En sus instalaciones había una playa que nacía allí mismo y desaparecía en el horizonte, en la que apenas encontré algunos niños jugando y algunos pescadores en los días que estuve allí.

Si se quieren realizar más actividades incluso en otras islas es posible pero recomiendo dejarse algun día libre para dedicarlo a ello. El buceo no es agotador pero para aprovechar y hacer otras actividades es necesaria la mañana tambien, así que es recomendable planificarlo de esa manera.

Yo reconozco que no estuve en islas paradisiacas, ni mi viaje encaja con las publicidades de viajes de novios… la idea era ir a ver a los tiburones toro de Pacific Harbor y eso fue lo que hice. 

Al centro de buceo iba andando porque, aunque no se encontraba en el hotel, estaba muy cerca. Las distancias hasta los puntos de inmersión no eran grandes y el barco cumplía de sobra con las necesidades que teníamos.

Como en toda inmersión, más aún si es del tipo de las que hacía en "The Bistró" que es el punto donde se realizan los encuentros con los tiburones toro, tenías tu briefing, es este caso extenso ya que convenía dejar muy claro qué y cómo lo ibamos a hacer.

En el briefing nos decían que bajaríamos hasta un muro situado a 18 metros de profundidad y que permaneceríamos detrás de él durante todo el tiempo que durara la actividad con los tiburones toro. Unos metros detrás de nosotros había una pared y a mitad de camino buceadores del centro que se encargaban de vigilar que los toro no se fueran mucho de los caminos previstos 

En superficie abrían un cubo de basura en el que había comida y alrededor del cual se agolpaban infinidad de peces pequeños, mero s de tamaño importante y otras especies de tiburón como los nodriza o los grises de arrecife.

Delante del muro en el que estábamos apostados en linea los buceadores se colocaba un buceador del centro con la caja en la que había pescados que iba dando cuando se acercaban los tiburones toro que en algunos casos el tamaño era descomunal.

Delante del muro en uno de los laterales llevaba a algún buceador si consideraban, de una forma subjetiva que tenías serenidad para estar sin la protección del muro, yo fui uno de los afortunados y la verdad es que a los tiburones, sin ser para nada agresivos les da un poco igual donde estés si llevan una linea lo mejor es que te apartes, no por un tema de agresividad insisto, sino por un tema de costumbre… la que tienen los toro de que todo el que se pone delante en su territorio huye, por la cuenta que le trae… ante las dudas echa un vistazo a la dentadura que tienen.

Como he comentado, no son para nada agresivos, pero para evitar "choques" detrás de la linea de los buceadores que teníamos la mitad del cuerpo fuera intentando hacer fotos se situaban un par de buceadores del centro con unos bastones de aluminio acabados en un gran circulo que utilizaban para parar al tiburón en el caso de que la dirección que llevaran fuera hacia el grupo de buceadores sin intención de girar.

Cuando finalizaba el tiempo de inmersión en la zona (unos 25 minutos), nos íbamos desplazando despacio a lo largo de la linea del arrecife donde había un pecio, "The Bistró" que da nombre al punto de inmersión. No tiene mucho que ver salvo la hélice ya que el barco está boca abajo. Desde este punto comenzábamos a ascender hasta finalizar la inmersión.

Todas las inmersiones con los tiburones eran iguales, no es una queja es una descripción, ya que, en las mismas, además de los tiburones toro, veíamos: nodrizas, limones, grises, puntas blancas… junto con grandes meros y peces oportunistas que se hacían hueco en el gran grupo de pequeños peces que intentaban aprovechar los restos que estaban el agua que caían del cubo que estaba en casi en superficie.

El resto de las inmersiones se realizaban en los arrecifes de la zona, que, si bien encontrabas una cierta diversidad de corales, de fauna en general e incluso había un pecio, el The Tassu II que no estaba mal… para mí no serían la razón de visitar este destino, dada su distancia y precio. Como complemento a la fantástica experiencia de los tiburones toro sí. 

A este sitio en concreto y centrándome en lo que yo he hecho, ya que las opciones de este destino no se limitan a bucear con tiburones toro, puede ir un amplio abanico de buceadores ya que la profundidad no es excesiva en las inmersiones la dificultad tampoco, lo que si recomiendo es que tengan muchas ganas de ver tiburones porque en la razón principal para viajar hasta un punto tan lejano de nuestro país. Está muy lejos y por ello barato no es. 

Por último, avisar de que la actividad que se realiza con los tiburones toro es feeding de libro, criticable por mucha gente, pero que "gracias a ella", al igual que en la mayoría de los destinos que conozco, la protección de los tiburones en la zona se ha podido llevar a cabo desde hace mucho tiempo evitando que, como ha ocurrido en otros sitios, hayan diezmado o eliminado por completo su población en la zona.