Sin ánimo de ofender
En este caso, no pretende ser un insulto. Tampoco hablo del
personaje estereotipado del circo, con vestimentas extravagantes, maquillaje
excesivo y pelucas llamativas, que intentaba hacernos reír cuando éramos
pequeños.
PAYASO, en esta cápsula, se refiere a esos peces marinos de colores
vibrantes, famosos por protagonizar la película Buscando a Nemo.
Viven entre anémonas, con las que mantienen una relación simbiótica:
ellas les ofrecen protección, y ellos se encargan de mantenerlas siempre
impecables.
Como curiosidad, no dudan en enfrentarse a cualquier amenaza que,
según ellos, pueda poner en peligro su prole o su hogar, sin importar el tamaño
del oponente.
Y, como ocurre con muchas especies de peces, son hermafroditas:
nacen machos y pueden transformarse en hembras si las circunstancias lo
requieren.
Debo reconocer que me encantan. He intentado fotografiarlos muchas
veces, y cuando alguna imagen ha salido como quería, la alegría ha sido doble:
porque además de ser fotogénicos, son especialistas en complicarte la toma con
su movimiento constante.
Puede que sean pequeños, pero tienen carácter, presencia… y mucho
más estilo del que aparentan.