NODRIZA

Mi Mirada - De hábitos nocturnos y carácter tranquilo, el tiburón nodriza (Ginglymostoma cirratum) suele pasar el día descansando bajo corales o cuevas. Se alimenta en el fondo, succionando como un aspirador gracias a su boca inferior, sin dientes afilados a la vista. De apariencia dulce y cuerpo rechoncho, representa la antítesis de la imagen que suele aparecer en nuestra mente cuando escuchamos la palabra "tiburón". Es, sin duda, una de las especies más pacíficas. 

Le podemos encontrar en aguas cálidas del Atlántico occidental, desde el sureste de EE. UU. hasta Brasil, incluyendo el Caribe. También está presente en el Atlántico oriental (costa oeste de África) y en algunos puntos del Pacífico oriental tropical. 

He buceado junto a ellos en diferentes destinos. En ocasiones les he visto descansando, y en otras, alimentándose de forma oportunista en puntos donde la estrella del día era otra especie. Pero, indudablemente, la "huella" inolvidable de los nodriza me la dejó una nocturna en Alimatha, en el atolón de Vaavu, Maldivas, donde es habitual la presencia de hasta 50 ejemplares.

Aunque no son agresivos, ni peligrosos, ni intimidantes, miden entre 2 y 3 metros. Y aunque a mí me apasionen los tiburones, no hay que olvidar que siguen siendo animales salvajes —tranquilos, sí, pero salvajes—. Todas las especies merecen respeto, y bajo el agua, atención y prudencia. Siempre. 

Revelación - Duerme tranquilo. Como si el océano lo acunara.

Desde el azul - La calma también es bella.