Aunque popularmente se le llama Dumaguete, el buceo real se concentra unos kilómetros al sur, en la
línea costera de Dauin.
Es la meca filipina para los fotógrafos subacuáticos y los amantes de "lo
extraño".
El fondo en la costa de
Dauin es una pendiente suave de arena volcánica de color gris oscuro, lodo,
sedimentos y restos de algas, parece un desierto grisáceo. No hay grandes
paredes ni arrecifes de coral coloridos cerca de la playa. A primera vista,
para un ojo inexperto, parece un fondo estéril, desértico y turbio. Sin
embargo, este sedimento es rico en nutrientes y minerales, lo que crea el
hábitat idóneo para criaturas especializadas en el camuflaje. El buceo es "muck
diving" de manual, y se puede practicar el "macro extremo".
Es uno de los
mejores lugares del mundo para ver el comportamiento de especies raras. Hay una
inmensa concentración de peces rana de todos los tamaños y colores
(desde el pez rana gigante hasta el peludo enano). Es el territorio para buscar
al esquivo pulpo de anillos azules (Hapalochlaena), el pulpo mimo (Thaumoctopus
mimicus), sepias mofletudas, peces pipa fantasma robustos y adornados,
caballitos de mar pigmeos (Hippocampus bargibanti) escondidos en
gorgonias, y cientos de especies de nudibranquios raros.
A solo 30 minutos en
barco de la costa volcánica de Dauin, emerge La Isla de Apo, esta isla
rocosa, donde encontramos un paisaje submarino totalmente opuesto, es un jardín
botánico. Sus fondos están cubiertos por uno de los jardines de coral duro
más densos, antiguos y biodiversos del planeta, asentado sobre formaciones
rocosas volcánicas que caen en forma de laderas empinadas hacia corrientes
oceánicas intensas que atraen a la vida pelágica.
Dumaguete ofrece un "surtido menú
submarino" inigualable. Permite alternar el muck diving de Dauin con
inmersiones de corales impecables y corrientes perfectas para el buceo a la
deriva de Apo Island, convirtiéndolo en uno de los destinos de buceo más
completos del mundo.