Situada al sureste
de Bali, Nusa Penida es el hogar indiscutible del misterioso Mola mola, el
singular pez luna que aquí podemos encontrarle de enormes dimensiones.
En "Cristal
Bay Point" una pared situada al noroeste de la isla, ascienden desde las
profundidades entre los meses de julio y octubre y se les puede ver siendo
desparasitados en improvisadas estaciones de limpieza por portaestandartes y
peces emperador.
Permanecer diez
intensos minutos con un pez luna de más de dos metros, inmóvil junto a ti
mientras te mira de reojo es razón suficiente para bucear en Nusa Penida.
Pero la isla "esconde" otra agradable sorpresa. Situado al sur se encuentra "Scope-Manta
Point", donde desde un fondo de arena de unos 13 metros de profundidad emerge una pequeña montaña submarina que llega prácticamente hasta la superficie.
Habitualmente hay corriente y poca visibilidad debido a la cantidad de
nutrientes que tiene el agua. Los canales que se forman entre la costa de la
isla y la montaña submarina son aprovechados por las mantas para alimentarse,
con lo cual la posibilidad de verlas solas o en grupos de dos, tres y hasta de
cinco ejemplares es muy elevada. Otra excelente razón para no perderse unas inmersiones en Nusa Penida.
Si el viaje de buceo permite hacer escala en Bali, es muy recomendable disponer de 3 o 4 días para poder visitar la isla con una cierta tranquilidad. Es famosa por su rica cultura hindú, sus templos milenarios, las terrazas de arroz y playas para el surf. Creo que son "imperdibles" las visitas a Ubud, al templo de Uluwatu sobre un acantilado, al templo madre de Besakih y la Puerta del Cielo en Lempuyang Luhur.
La espiritualidad que se respira, los bellos paisajes y la amabilidad en general de la población consiguen que sea un destino inolvidable.