
OCEANICO
Mi Mirada - El tiburón oceánico de puntas blancas (Carcharhinus longimanus) es un explorador del azul profundo. Habita mar abierto en aguas tropicales y subtropicales de todos los océanos, lejos de la costa. De cuerpo alargado y aletas redondeadas rematadas por manchas blancas inconfundibles, tiene un comportamiento curioso e inquisitivo, lo que puede convertir cada encuentro en un momento inolvidable… y no exento de riesgo.
Decir que esta especie siempre ha llamado mi atención no la hace especial frente a otras —lo sé—. Releyendo lo que escribo, noto que mis adjetivos se repiten (y puede que eso le reste originalidad a mis alabanzas), pero con el oceánico tenía una especie de fijación. Quizá porque, aun siendo una especie relativamente accesible en lugares como Brothers, Daedalus o Elphinstone (Mar Rojo), a mí me costó más de lo previsto encontrarme con él.
No fue hasta septiembre de 2012, en Daedalus, cuando pude tachar de mi lista una de las asignaturas pendientes con los escualos. Y la espera mereció la pena: una inmersión inolvidable… con sobredosis de adrenalina. Uno de los longimanus llevaba colgando de la boca un sedal de más de 15 metros, y logró engancharse en una de mis aletas. Nos comprometió. Literalmente.

Ese mismo año se habían producido un par de incidentes con bañistas —atribuibles a esta especie—, y se inició una campaña de captura que tuvo efectos colaterales: algunos tiburones lograban liberarse parcialmente, rompiendo el sedal pero manteniendo el anzuelo incrustado y varios metros sueltos, lo que aumentaba el peligro tanto para ellos como para otros seres vivos.
Esta especie me parece fascinante, pero requiere una atención especial en cada inmersión. Su curiosidad y su falta de miedo pueden llevarle a aproximaciones muy directas. No es raro que te golpee suavemente con el morro para "ver qué eres". Y, aunque uno sea apasionado de los tiburones… a nadie le gusta saciar la curiosidad ajena a cabezazos.
Revelación - Nómada, confiado, curioso. El caballero del azul profundo al que nunca es recomendable dar la espalda.
Desde el azul - Hay tiburones que se cruzan contigo. Él te acompaña.
