Les podemos encontrar en costas templadas y subtropicales del Atlántico occidental (EE. UU., Brasil, Argentina), Atlántico oriental (desde el sur de Europa hasta Sudáfrica), océano Índico y Pacífico occidental, incluyendo Australia, Japón y Sudáfrica. Y frecuenta zonas costeras, arrecifes, cuevas y zonas de afloramiento.
He tenido la fortuna de bucear con ellos en Sudáfrica, concretamente en Aliwal Shoal, durante el invierno austral (agosto). Aunque su comportamiento es muy sereno, la primera impresión genera un respeto inmediato: su dentadura parece no caberle en la mandíbula, como si estuviera diseñada para asustar al miedo.